domingo, 3 de julio de 2022

Análisis Estratégico y Análisis Táctico

 

El análisis delictual ha permitido que se realicen importantes avances en materia de contención y prevención criminal, y es elemental que las personas y entidades que les compete el abordaje del amplio espectro criminal cuenten con las herramientas teóricas, técnicas y operacionales en pro de atender la delincuencia. Cabe señalar que no todos los elementos relacionados con los delitos se analizan de la misma forma, si no que a un determinado evento puede atenderse de formas diversas.

Tener la información delincuencial de primera mano no implica que se realice un análisis, en muchas ocasiones esta palabra se ha tendido a emplear de forma indiscriminada, dilucidando el verdadero significado de esta. Realizar análisis en material delictual implica visualizar la información y datos obtenidos en un determinado contexto, a partir de estos datos emitir posibles significaciones y conclusiones, echando mano de los conocimientos generados a través de la historia; y a partir de todo lo anterior, efectuar posibles planes de acción en pro de abordar el fenómeno delincuencial considerando elementos probabilísticos.  

En el presente espacio se va a ahondar en dos tipos de análisis delictual, el análisis delictual táctico y el análisis delictual estratégico, a grandes rasgos, se diferencian porque el primero tiene asidero en cuestiones más de tipo inmediatas y operacionales, mientras que el segundo tipo, se centra en una perspectiva a largo plazo y más abstracta que requiere de una mejor comprensión por medio de abordajes investigativos más complejos.

En primer lugar, se va a profundizar en el análisis delictual de tipo táctico, este da la posibilidad de efectuar el análisis y reconocimiento de aquellos patrones que se relacionan con la delincuencia de forma preexistente o naciente. Este reconocimiento de patrones puede implicar zonas, modus operandi, franja horaria, actores implicados, entre otros.

Cabe señalar que, en el análisis táctico, la principal finalidad que se tiene es la actuación a la mayor brevedad posible, esto por medio de la comunicación con los cuerpos de policía. En síntesis, desde este tipo de análisis delictual, lo que se busca en primera instancia es la identificación de los patrones que surjan a la mayor brevedad posible, para posteriormente, hace un análisis meticuloso los diversos patrones identificados.

Ahora bien, esto no se puede quedar en las dos fases previas, si no que se requiere que como tercer punto se informe a los cuerpos de policía sobre los patrones analizados y identificados, para finalmente, coordinar con este cuerpo de control social formal, en aras de trazar rutas de acción que atienda los patrones identificados (Fundación Paz Ciudadana, 2010).

Un ejemplo de este tipo de análisis delictual aplicado a la realidad costarricense es el que se presenta en la siguiente noticia:

Figura 1. Titular de noticia (Jiménez, 2022). 

En la noticia anterior, a las personas imputadas se les achaca la comisión de hechos relacionados con asaltos, el patrón identificado fue que los ilícitos eran cometidos en altas horas de la noche, a unidades de buses que transitaban por una autopista nacional y su modus operandi era que se subían como pasajeros, abandonaban las unidades de autobús por puntos similares en los diversos hechos cometidos; y empleaban armas de fuego para amedrentar a sus víctimas. Cabe señalar, que una vez que hubo la identificación de este patrón, no se quedó ahí, si no que se comunico a las autoridades para que todos los esfuerzos desembocaran en la acción, la cual fue la aprehensión de las personas sospechas en la comisión de estos ilícitos.

Por otra parte, el análisis delictual de tipo estratégico: “se centra en las tendencias, problemas y causas de estos” (Fundación Paz Ciudadana, 2010, p. 37). Es decir, este tipo de análisis requiere de la observación y tratamiento de la información relacionado con los delitos por lapsos temporales extensos, ya que las tendencias no se deben analizar en breves períodos, pues se podría abordar una eventualidad de forma parcializada, dejando por fuera del análisis datos relevantes que aporten al abordaje del delito.

La tendencia, debe entenderse como aquellos aumentos o disminuciones durante un período sostenido en materia de delitos, o que se modifiquen las características de este tipo de hechos por un lapso extenso.  Es importante tener en cuenta que las tendencias en términos de delitos, puede tener una sola causa o múltiples causas (mayoritariamente), y requiere que se le brinde atención en términos temporales, espaciales, culturales, políticos, económicos, ambientales y sociales.

La realización del análisis delictual en términos estratégicos tiene su punto de partida por medio del abordaje de datos estadísticos, los cuales pueden dar una visión extensa de los hechos de interés; y a partir de esto, se pueden inferir o deducir elementos característicos de los hechos estudiados. Lo anterior se realiza con la finalidad de identificar posibles cambios significativos que se pueden emprender, o reconocimiento de las posibles causas.

En este tipo de análisis a diferencia que con el de tipo táctico, es que en este último se tiene como finalidad la acción policial a la mayor brevedad posible, si no en el análisis de tipo estratégico, se busca que cuando se identifiquen las tendencias se tome en consideración los planes, políticas y estrategias que se orienten a solucionar problemas, para que el efecto de la eventual solución sea perdurable pues si a una tendencia delictual, se le brinda un abordaje táctico, no se va a poder impactar significativamente con el alcance deseado.

En términos de tendencias delictuales, lo óptimo sería abordar las mismas por medio de una serie de estrategias direccionadas a la reducción de posibilidades de comisión de delitos, o disminución en que las víctimas u objetivos sean atractivos para las esferas criminales. Es decir, no se puede pretender dar un abordaje remedial, a una situación que ha tendido a ser sostenida en el tiempo, cuyas ramificaciones superan un abordaje simplista, que más bien requiere de abordajes complejos en pro de la mejora de la realidad.

Como se pudo visualizar, estos dos tipos de análisis tienen aplicaciones diferentes, así como elementos que los caracterizan, sin embargo, ambos tienen alta relevancia en materia de abordaje delictual y se requiere de ambos tipos de análisis para disminuir la incidencia criminal en una determinada región.

El análisis delictual estratégico y táctico son complementarios entre sí, y se requiere que las personas profesionales en alguna ciencia que le competa de forma indirecta o directa el abordaje de la criminalidad tengan la claridad teórica y técnica para poder operacionalizar cada tipo análisis. No existe dato alguno que sustente el predominio de algún tipo de análisis presentado, pero sí es fundamental que se aprendan a diferenciar para así saber en qué momento conviene aplicar uno sobre otro.

Referencias bibliográficas

Fundación Paz Ciudadana. (2010). Análisis delictual: enfoque y metodología para la reducción del delito (Primera Edición). Santiago, Chile: Alphaprint. Recuperado de: https://aprende.uned.ac.cr/pluginfile.php/532432/mod_folder/content/0/analisis-delictual_enfoque.pdf?forcedownload=1

Jiménez, L. (2022). Dos jóvenes caen como sospechosos de violentos asaltos en buses de San José [Figura 1]. Telenoticias. Recuperado de: https://www.teletica.com/sucesos/dos-jovenes-caen-como-sospechosos-de-violentos-asaltos-en-buses-de-san-jose_312679

sábado, 2 de julio de 2022

Teoría de elección racional

Es común que las personas visualicen que los delincuentes recurrentemente planean de forma meticulosa sus actos, no obstante, no en todas las ocasiones esta revisión metodológica y estructuración de un plan es llevada cabo por la persona transgresora de la ley, si no que más bien opera por oportunidad, considerando los posibles beneficios y sopesando las posibles desventajas o riesgos de cometer un ilícito.

Un caso concreto de actos ilícitos que ocurren por oportunidad y se presentan en Costa Rica, son los robos de vehículos, tal y como se presenta de forma visual en la siguiente imagen:

Figura 1. Titular de noticia (Prensa Latina, 2005). 

Este tipo de delitos contra la propiedad ocurren en su mayoría por oportunidad, y no se tiene previamente identificada quien será la parte víctima, si no que las esferas criminales o individuos delincuentes escogen sus víctimas u objetivos al azar, y a partir de breves recorridos, o escogencia de zonas específicas, se realiza un reconocimiento ligero de cual objetivo es el más idóneo para ser violentado en búsqueda del beneficio propio.

El robo de vehículos es un excelente ejemplo de la teoría que se focaliza en la entrada del presente foro, la teoría de la elección racional, acorde con esta teoría: “las personas toman decisiones antes de cometer un delito, de acuerdo a la percepción de oportunidad y recompensa anticipada” (Fundación Paz Ciudadana, p. 34).

Primero cabe hacer hincapié, en que el modus operandi de una eventual banda dedicada al robo de vehículos o una persona criminal que comete estos ilícitos puede darse por un planeamiento previo o meticuloso; pero lo usual es que estos actores se desplacen por zonas en las cuales el escenario sea el óptimo para cometer esta clases de hechos, por ejemplo, zonas con poco alumbrado público, poco transitadas, personas propietarias que estacionen sus vehículos sin tomar previsión alguna (no emplear dispositivos disuasorios de seguridad, no subir los vidrios del carro, no bloquear correctamente las puertas, entre otras), es decir, todas estas situaciones lo visualizan como oportunidades.

Ahora bien, todas estas variables catalogadas como oportunidades se deben contrastar con otros componentes, facilidad para movilizar el vehículo que se pretende robar, destino al cual se movilizará el bien mueble, riesgo de que la persona propietaria legal se oponga al ilícito, premisa de ser capturados por la Policía, entre otras.

Este análisis es realizado por los actores que cometen este tipo de ilícitos, y a partir de una breve deliberación, se toma la decisión al respecto. Esa decisión dependerá de la equiparación de pros y contras, si al cometer el delito se obtiene una recompensa satisfactoria en contraste con los riesgos, la persona transgresora podrá optar por cometer ese acto, sin embargo, si se identifica un riesgo muy alto, no obtener la recompensa deseada o que el riesgo no vale la pena, la persona podrá desistir.

Tener el conocimiento de estas premisas teóricas permite a las personas profesionales en Criminología, y otras ciencias que abordan problemáticas sociales, efectuar la operacionalización de los postulados teóricos en aras de disminuir la incidencia criminal, pues podrán diseñar planes preventivos y de contención para intervenir escenarios o cambiar determinados factores que favorezca la atenuación en la comisión de delitos por medio de la disuasión.

Acorde con Clarke y Eck (2005), pensar como un delincuente dará una visión más completa de posibles escenarios que se pueden presentar, por lo que un buen punto de partida sería reflexionar la causa o razón que lleva a las personas a cometer variados ilícitos, y a la vez considerar qué factores son los que en la actualidad pueden estar conllevando a que las personas transgresoras incidan en esta clase de ilícitos.

Si una persona delincuente en un determinado escenario y momento específico visualiza una oportunidad para delinquir en pro de obtener algún provecho lo llevará a cabo. Ahora bien, esa decisión pudo haberse visto modificada por la modificación de algunos factores del entorno, haciendo más difícil que la persona delinquiera o bien, porque se sopesó que el beneficio iba a ser menor en comparación con el riesgo.

Un ejemplo jocoso, que plasma lo anterior, es el siguiente vídeo, el cual se desconoce si fue un hecho veraz o un montaje, pero que plasma la premisa señalada en el párrafo anterior, referente a la teoría de elección racional.


Vídeo 1: Ladrón se arrepiente de robar ¨(Prensa Latina, 2022).

Como se visualizó, la persona delincuente vio una oportunidad para apoderarse de un bien material de una potencial víctima, una persona que estaba descuidada en un cajero automático la cual tenía su billetera desprotegida, la persona transgresora en ese momento pensó que iba a ser un medio fácil para apoderarse de los bienes de una tercera persona, pero desistió ante un elemento que fue introducido al entorno por personal de seguridad sea de naturaleza público o privada, una cámara de seguridad.

Si dicha cámara no hubiese estado colocada en ese sitio, la persona transgresora muy probablemente hubiese concluido con el hurto que estaba en proceso, pues las características del sitio, la víctima e identificación de la eventual recompensa se había visualizado como un “objetivo sencillo”, el cual lo resultó siendo, pero un factor no contemplado en un inicio le hizo cambiar de parecer, esto reafirma la premisa con la que se inició en esta entrada, de que en muchas ocasiones los crímenes son realizados por oportunidad, y los mismos son planeados de una forma exhaustiva.

Es relevante de que se aprenda a establecer posibles beneficios que las personas transgresoras identifican en la comisión de ciertos delitos, para así entablar planes preventivos que reduzcan o eliminen las recompensas que los delincuentes visualizan en ciertas ocasiones; y para esto es medular entender de que no todas las recompensas se dan en términos monetarios, si no que puede haber varios elementos que signifique para cierto sector de la población una importante recompensa en el plano afectivo, social, sexual, cultural, genérico, entre otros.

Cabe resaltar de que el análisis delictual ha permitido abordar el espectro criminal desde diversas vertientes que previamente quizás no se hubiesen contemplado, por ejemplo, en el caso de esta teoría se requiere que haya un mayor posicionamiento e identificación con las personas criminales, para así poder comprender sus motivaciones y a partir de esto, lograr identificar líneas de acción desde la Criminología.

Finalmente, aunque en este espacio se abordó una teoría de amplia aplicabilidad, se requiere de que se identifique los escenarios en que conviene poner en marcha dichos postulados, pues no se puede pretender que en los diversos momentos se pueda emplear a cabalidad la teoría de elección racional del delito, pero es importante de que cuente con un amplio abanico de posibilidades para atender el delito de una forma integral, sin perder de vista la validez y confiabilidad que otorgan los datos desarrollados a lo largo del tiempo, por medio de avances científicos en el campo de la Criminología.

Referencias bibliográficas

Clarke, R. y Eck, J. (2005). Análisis Delictivo para la Resolución de Problemas (Traducción: Arturo Arango y Juan Arango). Community Oriented Policing Services. Recuperado de: https://aprende.uned.ac.cr/pluginfile.php/532432/mod_folder/content/0/60%20pasos%20para%20ser%20un%20analista%20criminal%20%28actualizada%29.pdf?forcedownload=1

Fundación Paz Ciudadana. (2010). Análisis delictual: enfoque y metodología para la reducción del delito (Primera Edición). Santiago, Chile: Alphaprint. Recuperado de: https://aprende.uned.ac.cr/pluginfile.php/532432/mod_folder/content/0/analisis-delictual_enfoque.pdf?forcedownload=1

Prensa Latina. (2022). Aumenta el robo de vehículos en Costa Rica [Figura 1]. Diario El País CR. Recuperado de: https://www.elpais.cr/2022/06/05/aumenta-el-robo-de-vehiculos-en-costa-rica/

Video Viral. (2016). Ladrón se Arrepiente luego de Descubrir que lo Grababan y Pide Perdón [Archivo de vídeo]. YouTube. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=4WVu-j5nzVI

 

 


Análisis Estratégico y Análisis Táctico

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