Es común visualizar la frecuencia con la que diversos
medios de comunicación resaltan la incidencia de delitos que afectan a una zona
en específico. Y como parte del procesamiento de esa información, se puede
llegar a deducir que hay gran cantidad de delincuentes en una zona concisa, sin
embargo, si se aborda el espectro criminal desde otra perspectiva como la que presenta
la Policía guiada por la Inteligencia, se puede valorar la posibilidad de que
esa misma incidencia de delitos no es realizada por diferentes delincuentes, si
no que una persona delincuente o una esfera criminal concisa puede cometer gran
cantidad de delitos. Y esa identificación, puede dar paso a que los diversos
cuerpos policiales actúen en pro de disminuir las tasas de criminalidad.
Tradicionalmente, la voz popular clama porque se actúe
ante los ilícitos que afectan a una zona específica, pero esa actuación no
puede darse a la ligera, si no que debe seguirse un modelo sistemático el cual
direccione los recursos y esfuerzos en aras de la mejora de la seguridad
ciudadana, la cual cabe señalar, no sólo recae sobre los cuerpos policiales o
entes estatales, si no que más bien, los diversos actores de la sociedad (ciudadanía,
organizaciones gubernamentales y no gubernamentales) deben establecer rutas de acción
que converjan entre sí para una meta común, que en este caso es la mejora en la
seguridad ciudadana, y esto tiene una repercusión macro, que es el desarrollo
humano.
Ahora bien, no puede eximirse a los entes estatales de
su cuota de responsabilidad en la construcción de espacios seguros, y un modelo
que ha logrado altos índices de éxito en diversas latitudes es el modelo de la Policía
guiada por la Inteligencia, este no es un modelo simplista de tipo represivo
como el que recurrentemente demanda la población y que aprovechan las fuerzas
políticas para enaltecer un gobierno populista, si no todo lo contrario, una
serie de acciones sistematizadas donde se echa mano de la centralización y
procesamiento de la información, para su posterior interpretación, y así direccionar
la acción policial a una serie de acciones que impacten en un determinado fin.
La interpretación de la información de ilícitos por sí sola no tiene un efecto relevante
sobre la criminalidad de una zona concreta, si la misma no conlleva a la toma
de decisiones, y que esta impacte sobre una situación real que afecte a un
lugar.
Aunado a esto, es importante recalcar que dentro de
las claves de actuación de este modelo
se encuentra la identificación de las zonas calientes (haciendo referencia a
los lugares donde transcurren con mayor frecuencia los delitos); luego, tomar en
cuenta de que es importante concentrarse en las personas físicas y organizaciones
perpetradoras del crimen, y no tanto en el crimen en sí; y tener presente la
premisa con la que se inicio este texto, de que un grupo pequeño de criminales pueden
cometer gran cantidad de delitos (Sumano, 2019).
Muestra de la instrumentalización de estas pautas, es la intervención realizada por el Organismo de Investigación Judicial el 20 de mayo del 2022, donde por medio del procesamiento de la información obtenida por parte de los cuerpos policiales así como el involucramiento de comerciantes de la zona, por medio de la facilitación archivos de vídeo de las cámaras de vigilancia, se pudo individualizar a los presuntos sospechosos de cometer asaltos en una determinada comunidad, para posteriormente actuar en pro de la disminución de la cantidad de asaltos que ocurrían en San José de la Montaña. Asimismo, para esto hubo identificación de zonas calientes, centrarse en posibles criminales y visualizar que los crímenes eran cometidos por las mismas personas que formaban parte de la esfera criminal. La noticia que contiene lo expuesto anteriormente se presenta a continuación:
Sumado a lo mencionado previamente, parte de la implementación de este modelo de Policía, requiere de talento humano, no sólo tener la habilidad para captarlo, si no para hacer que el mismo se capacite de forma constante, para así hacer frente a las demandas que presupone el contexto inmediato donde se pretende incidir por medio de las actuaciones (Montero, 2020).
Es imperativo tener presente que la cotidianidad
criminal no es estática, y requiere que las partes involucradas en las medidas
de contención y prevención tenga la formación y capacitación constante para así
hacerle frente al abordaje de la delincuencia. Parte de esta formación implica
la concientización de las implicaciones que trae consigo la puesta en marcha de
los diversos modelos que se utilicen, en el caso del modelo de Policía guiada
por la inteligencia, tener presente que la centralización de los datos implica
la protección de datos personales, y sin lugar a duda, un manejo de información
deficiente puede implicar un riesgo para la información o datos sensibles de la
población en general, muestra de esto es lo ocurrido en el país, por el
autodenominado grupo de CONTI, el cual ingresó a base de datos estatales y
secuestró parte de la información.
Asimismo, un elemento clave para tener en cuenta es
que se requiere de la colaboración entre las diversas agencias que abordan el
amplio espectro criminal, pues la monopolización de la información puede
incidir en los índices de éxito que busca disminuir las tasas de criminalidad.
Es fundamental la colaboración entre los diversos entes estatales y privados,
para así contar con los medios para ejercer medidas en contra de las esferas
criminales o sujetos que cometen diversos delitos.
El paradigma de la Policía Guiada por Inteligencia no se
basa en medidas represivas, si no también procesar la centralización de la
información para trazar medidas preventivas que favorezcan el abordaje de la
criminalidad de una forma integral.
La criminalidad no se ha mantenido estática en un
mundo globalizado, si no que la misma ha innovado e incursionado en esferas que
en el pasado hubiese sido inimaginable, y ante esta realidad, la cifra oscura
de una serie de delitos “no convencionales” puede ser bastante amplia. Así que,
un reto que debe trazar las unidades o dependencias encargadas de realizar
labores de inteligencia policial deben comprometerse en mejorar la detección de
aquellos ilícitos que pueden ser no denunciados o pasar desapercibidos, para
procurar la cobertura holística del amplio espectro criminal que incide en el
país.
Finalmente, es importante visualizar el todo circunscrito
en una determinada realizada, y esto implica que los datos o información
recopilada se contextualice, teniendo presente que el crimen se relaciona con
la dinámica local, donde incide el contexto, cultura, geografía, estructuras
sociales, entre otras. La reducción del crimen no depende sólo de Policía, si
no más se requiere del compromiso de diversos sectores de la sociedad, los
cuales aborden causas, efectos y posibles factores que incidan de forma directa
o indirecta en la sociedad.
Referencias bibliográficas
Castellanos, L. (2016).
Inteligencia Policial. [Figura 1]. Recuperado de: https://lcinteligencia.files.wordpress.com/2016/03/huella-dactilar.jpg
Montero, J. (2020).
Inteligencia para la Seguridad Pública en las Entidades Federativas de México. Revista
de Estudios en Seguridad Internacional, 6(2), 193-213. Recuperado de: http://www.seguridadinternacional.es/revista/
Noticias Repretel.
(2022). Asaltantes tenían amenazado al pueblo de San José de la Montaña
[Archivo de vídeo]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=x3wpA_VMGb0
Sumano, A. (2019).
La incorporación del paradigma de Policía Guiada por Inteligencia en México:
aplicabilidad y brechas de implementación de un modelo policial derivado por la
nueva gerencia pública a un contexto latinoamericano. Revista DOXA, 9(16),
31-43. Recuperado de: https://aprende.uned.ac.cr/pluginfile.php/532432/mod_folder/content/0/Policia%20guiada%20por%20la%20Inteligencia.pdf?forcedownload=1

No hay comentarios.:
Publicar un comentario